Hoy quiero compartirte unas reflexiones que he estado pensando alrededor de “ser emprendedora” y que me hubiese gustado leer y conocer cuando comencé, incluso algunas que me gustaría recordar ahora.

Antes de comenzar esta carta a las emprendedoras y emprendedores con alma del mundo quiero comenzar agradeciendo:

Agradeciéndote buscar nuevas maneras de ser feliz, de aportar tu granito de arena, de vivir una vida abundante en salud, en dinero, en risas, en aporte, en servicio.

Gracias, sólo con tu presencia y existencia ya ayudas al mundo.

Tu configuración única de experiencias, personalidad, dones, talentos, deseos, perspectivas te hacen única, te hacen especial, aquí y ahora. Y hay mucha gente deseando conocerte, deseando ver las posibilidades que se abren al conocer tu historia. Gracias, tu tribu te espera.

Cuando comiences tu camino, es importante que tengas una seguridad para que no vivas en un estrés continuo y te permitas experimentar, probar, disfrutar de este nuevo camino, para ello quizá necesitarás ahorrar para tus gastos esenciales (casa, comida, luz, gas…) por unos meses o quizá tener un trabajo a jornada parcial. Está bien, todo lo que decidas y elijas está bien. No es algo malo, no es un fracaso el querer construir tu sueño desde la seguridad y la paz que te da el tener tus necesidades primarias cubiertas, al contrario, es un acto de amor propio.

Lo que siento que es importante, tras esas necesidades cubiertas, es que recuerdes el por qué, que recuerdes tu gran visión por la que quieres aportar al mundo, por la que quieres comenzar tu proyecto, por la que quieres emprender (quizá es la libertad, quizá es el amor a tu creatividad, quizá es el querer aportar al mundo y co-crear tu vida…) sea lo que sea será tu brújula para tu emprendimiento. Quizá la puedes ir revisando y chequeando a lo largo de los meses, de las semanas, de los años. Pero recuérdala en esos momentos de tensión, de estrés, de estar fuera de tu centro, porque te guiará a re-encontrarte y a soltar tareas que quizá haces sin cuestionar y no te nutren.

Auto-conocerte, tiene magia. Invierte en ti, invierte en tu salud, en tu amor-propio, en conocer al ser infinito que eres, para hacer tu vida y tu negocio más fácil. Eres el activo más importante de tu proyecto y futuro negocio con alma.

Conecta, cuando te sientas sola conecta con otras almas con espíritus y valores afines, existen infinitas formas, desde conectar por instagram o incluso en grupos privados de Facebook como es “Liderando desde la intuición”. Esto te llenará de fuerza y te animará a continuar cuando te sientas sola.

Cuestiona, cuestiona tus propias creencias, tus fórmulas o las fórmulas que has adoptado de otros: qué es para ti emprender, qué es para ti el éxito, qué es para ti vender, ganar dinero, crear tus servicios, hacer un lanzamiento… Cuestiona si te nutren… y si no, crea tu propia fórmula, crea tu propio camino, es lo bello de la libertad de emprender.

Sé humilde y compasiva contigo, abraza todos los logros que aparezcan en tu vida, ábrete a recibir las transformaciones que ocurren en ti y en los que te rodean, recuerda que siempre puedes aprender y evolucionar, pero hazlo desde el amor a ti y no desde el miedo a no ser suficiente. Ya estás preparada para hacer todo lo que sueñas, todo lo que deseas, es tu momento.

 

Te abrazo,

María

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